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La casa del árbol

Hola amigos,

Día 11 de Agosto ya, o como dicen los médicos y las enfermeras aquí, “día menos tres”, indicando que quedan sólo tres días para el trasplante de médula. Es curioso que utilicen esta terminología, que indica el “día cero” como el día de un nuevo nacimiento a este mundo. Me encanta.

Me encuentro bien, ilusionado como comenté ayer. El plan de hoy es hacer la primera sesión de quimioterapia para preparar mi cuerpo para recibir la nueva médula; esperemos que no haya efectos secundarios relevantes y encaremos esta aventura de tres días con total decisión y firmeza, con fe y esperanza, con la Virgen como guía.

Ayer tarde decidí escaparme de la habitación de aislamiento. Más bien, alguien vino a sacarme. Ella estaba guapísima, como siempre: vestido rosa muy fresquito (pues hacía calor en la calle) con unas sandalias a juego, su pelo rubio no necesitaba más que una pequeño tocado a la derecha, y caía formando olas cuya espuma apenas rozaba la punta de sus descubiertos hombros, cual arenal de una playa del caribe.

Su cara no podía ser más bonita. Ese rostro pícaro y angelical mostraba hoy la mejor de sus sonrisas, y su naricilla se movía al compás de sus primeras palabras, como Samantha en “Embrujada”, siempre con ese puntito de corte en su gesto. Y su chispeante mirada no hacía más que llamarme por mi nombre contínuamente…

¿Quién se iba a resistir a esa tentación? Que me perdone Reme, que estaba acompañándome dentro de la habitación. Tuve que abandonarla. Así, sin más. Y salté por la ventana, me escapé con aquella chica del vestido rosa.

¿Dónde vamos? – le pregunté.

– Tranquilo. Yo te llevaré al sitio donde quiero que estemos hoy.

Intrigado, me cogió con sus pequeñas y delicadas manos. Y salimos, nos fuimos de allí hacia otra dimensión. No sé cómo lo hizo, pero aparecimos de repente en un amplio y precioso prado verde, donde se apreciaban el cantar de los pajarillos y volaban mariposas a nuestro alrededor. Allí pasamos la tarde, charlando, tumbados en la hierba observando el paisaje y un cielo azul cristalino, acariciando nuestras manos, besándola en su pelo… Ese era su mundo, donde ella se encuentra realmente feliz, junto a mí.

Luego, en un momento, me señaló con el dedo la copa de un frondoso y robusto árbol. Me dijo:

Mira, he construido esa casa para nosotros. Está en un sitio alto, para que nadie nos moleste, y es suficientemente sólida para que podamos estar juntos siempre que nos apetezca. ¿No es preciosa?

Ella nunca ha tenido grandes dotes constructivas… Sin embargo había realizado aquella obra, con sus propias manos, con tanto amor… Se notaba en cada detalle: los colores, el mobiliario, la tapicería… Aquel sitio no sólo era bello, era acogedor y rezumaba cariño. No me resistí ni un instante, y subí tras ellas por las escaleras hasta esa casita del árbol.

Mi corazón palpitaba, aquella chica me estaba llevando a su rincón más íntimo. ¿Qué querría que hiciéramos allí, los dos, solos? Cuando abrió la puerta, ya estaba todo preparado encima de la cama. Yo sólo pude hacer una pregunta:

– Cariño… dime solo una cosa. ¿Por qué has venido hoy al hospital a por mí?

Ella respondió como siempre, con su habitual sinceridad infantil:

Echaba de menos estos ratos juntos… son ya muchos días sin ti y necesitaba estar contigo y pasear, charlar… y, ¡mira!, he traído lo que más nos gusta.

Sacó una caja, la de tantas otras ocasiones, desgastada ya de tanto usarla. La desplegó en el suelo y dijo:

– Papá, ¿hacemos juntos de nuevo el puzzle de Peppa Pig? Ya puedo hacer hasta el de las 100 piezas.

– Claro que sí, Marta, mi niña. Sabes que te quiero con locura.

– Y yo a ti, papá.

Marta, mi niña, mi chica rubia, me despidió ya casi de noche en el alféizar de mi ventana de la habitación de aislamiento. Nos dimos un largo abrazo y un beso. Y me dejó un dibujo recuerdo de esa tarde inolvidable donde volvimos a ser lo que seremos cuando acabe esta enfermedad: un padre y una hija enamorados de la cotidianidad de la vida.

Os quiero, un abrazo. Yo confío. VAMOOOSSS!!!

Marta

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21 replies »

  1. Buenos días Gabi, he estado un tiempo desconectado y me he puesto hoy al día de tus últimas cartas.
    He leído que estás en la habitación 618 y, por vicios que aún me quedan de mi etapa de opositor, me ha venido a la cabeza el artículo 618 del Código Civil. Casualidades de la vida es el artículo que define la donación: “La donación es un acto de liberalidad por el cual una persona dispone gratuitamente de una cosa en favor de otra, que la acepta.”
    La definición es perfecta. No en vano se redactó en el siglo XIX y aún sigue inalterable.
    Pero lo que me llama la atención es que te viene como anillo al dedo. Donación es lo que haces cada día con tus cartas. Nos regalas optimismo, nos transmites fe, alegría, nos das lecciones diarias…
    Donación es también el término médico que se utiliza para dar vida a otra persona en forma de médula, riñón, corazón,…
    Es difícil hoy en día encontrar a alguien que dé algo gratis. Sin embargo, cuando de trasplantes se trata, España es la número uno. ¡Ése sí que es un índice de prosperidad de un país y no la prima de riesgo!
    También es cierto que Hacienda no ayuda mucho porque le mete un sablazo bueno al donatario. ¡Menos mal que todavía el Fisco no grava las donaciones médicas! (Espero no haber dado ideas porque “podemos” ir a peor. Dios no lo quiera.)
    Quedamos a la espera de tu próximo regalo en forma de carta, aprovechando que, además, está libre de impuestos.
    Fdo: un donatario agradecido.

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    • Nacho! Tío me dejas a cuadros con lo del artículo… Es preciosa tu reflexión, como siempre. Vamos a pasar este hito y nos vemos pronto en la pretemporada de las niñas 😊😊🏀🏀

      Un abrazo fuerte y besos a tus tres “niñas” 😘😘😘

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  2. Hola Gabi!

    Llevo días queriendo escribirte y no lo hago. Leo tus entradas desde el móvil todos los días y o bien pierdo el texto que empiezo a escribir o cuando lo voy a subir, no tengo red. Hoy no lo he dejado pasar más y he decidido leer y escribir desde el ordenador del trabajo :-p

    Me encanta ver que estás contando los días hacia atrás! Eso hará la espera más amena; eso y tu blog, que ya sabes que me pirra.

    Escribo estas líneas en las mismas condiciones de hace cuestión de algo más de un mes: con lágrimas en los ojos. El texto relatado con Marta de protagonista es precioso. Si a mí me costó separarme de mis hijos para estar 5 días en Irlanda me puedo hacer una idea de lo que tus hijos te quieren y te echan de menos y tú a ellos después de la historia que estáis compartiendo (que seguro que os hace aún más fuertes). Por suerte has tenido una idea genial para tener una hartá de visitas virtuales; gracias por compartir lo bueno y lo malo, hay que ser valiente como tú para hacerlo.

    Si hay que remar, se rema 😉
    Un besazo (y para Reme y tus niños, unos cuantos más)

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    • Patricia muchas gracias. Por estar ahí desde el día 0. Por no perderte en el camino. Por acompañar con tus risas y lagrimas. Vamos a este paso. Visualizo el día de volver a verte, en la oficina o donde sea, y darnos un fuerte abrazo.

      Besazo!

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  3. Hola Gabi! Como ya te dijo mi madre cuando os visteis en la puerta de la casa de la Cala, te seguimos a diario, y esperamos que llegue pronto el día 14, este año los fuegos, además de indicar el comienzo de la feria, servirán también para festejar el inicio de tu nueva vida! A lo grande! Con fuegos artificiales y todo! 😀

    Un beso muy grande de toda la familia, nosotros confiamos 😊

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    • Patricia!!! Muchas gracias por vuestro apoyo y seguimiento. De verdad que me alegro ver a tus padres. Sois una familia preciosa, llena de buena energía. Lo festejaremos como Dios manda, con una barbacoa allí en la casa. Un besazo!!!

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  4. Jolín, Gabi; me la has devuelto.

    Un día me dijiste que te había dejado sin palabras por algo que te escribí. Hoy, me has dejado tú a mi.

    No es porque esté un poco desconectado del mundo y las ideas moe broten (puede influir) pero es que hacía tiempo que no leía un relato tan bello como este.

    Pronto, muy pronto todo volverá a su ser y podrás ejercer del padrazo que has sido siempre. Ni mucho menos has dejado de hacerlo pero me da a mi que a partir de ahora te vas a superar, si es que ello fuera posible.

    Tú estás como aquellos que hicimos la “mili”: contando los días, en la cuenta atrás.

    El dia “D” se aproxima, un par de días de quimio, jornada de “descanso” (sic) y a vivir que te queda toda una vida por delante para disfrutar..

    Un abrazo y VAMOOOOOOOS PALANTEEEEEE

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  5. Nos ha encantado tu historia, Gabi. Qué preciosidad de relato!!Qué grande y maravilloso es el amor, verdadero sentido de la vida. Afortunado el que lo tiene y sabe darlo a todos. Seguimos contigo. Mucho ánimo para el día – 2.
    Un beso muy fuerte, que paséis buena noche.

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  6. Yo confio! Esta vez desde aqui cerquita, desde calle larios preparada para la Feria y para celebrar q todo ira bien. El ano que viene, cuando vuelva en verano, lo celebramos en el puerto, un abrazo Gabi!!

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