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Socializando

Hola amigos,

Las últimas revisiones muestran analíticas prácticamente calcadas y estables. ¿Las buenas noticias? Ya produzco hemoglobina y defensas a niveles cercanos a los de una persona normal, y los parámetros del hígado siguen en descenso en una zona ya menos preocupante.

Sin embargo, ahora afrontamos todavía dos desafíos por delante:

  • El primero, los dolores intestinales: descartada una posible recaída del EICH, se trata ‘simplemente’ del dolor producido por la inflamación y estrechamiento del íleon (donde se une el intestino delgado con el grueso), causado a su vez por las lesiones que el EICH dejó. El tratamiento es: si duele, analgésico. La cuestión es que doler duele, casi todos los días. Y eso limita el tener una mínima calidad vital, y a la vez mina mentalmente.
  • El segundo, la absorción de proteínas. Sigo delgado y el peso está estable a pesar de que me alimento de una forma casi normal. Para solucionar esto, estamos empezando un análisis por parte de un endocrino experto, que verifique todos los posibles aspectos asociados a mi metabolismo: glándulas, páncreas, intolerancias, alergias… Recordemos que el sistema inmunológico es nuevo y todos estos aspectos han podido aparecer.

Concluído el parte médico :), me gustaría hablaros hoy acerca del proceso de volver a la sociedad, de socializar. Para un enfermo como yo que ha estado tanto tiempo aislado, y conectado con las personas y el mundo a través de redes sociales y teléfono, el volver a tratarlas cara a cara se convierte en todo un proceso de adaptación.

Este fin de semana pude disfrutar de una auténtica vuelta al contacto visual, al uso de la palabra, incluso al abrazo o el beso añorado durante tantos meses… El sábado por la mañana estuve cantando con mi querido Coro de San Miguel de Miramar las misas de comunión  (ahora además comienzo a hacer mis pinitos de novato con la caja flamenca, pero eso es otra historia 🙂 ). Acompañar a los niños en ese día tan especial es una auténtica bendición de Dios que te llena de energía. Inesperadamente, allí encontré gente conocida de diferentes procedencias: dos de las “Mayoretes”, impecablemente arregladas, me besaban y se alegraban de verme tan bien. También estaban Pepa y Carlos, miembros de mi querido Equipo, emocionados y sorprendidos al verme golpear la caja con cierto ritmillo. Así como Amparo e Inma, con la que nos hicimos un ‘selfie’ que iba a enseñar inmediatamente al resto de sus amigas. O la ‘seño Pilar’, profesora de mi hija Elena, siempre velando por mi comodidad y mis cuidados. ¿El denominador común? Todos se alegraban de verme tan bien, y el cariño mutuo se desprendía con miradas, abrazos y sinceras palabras.

Algo similar ocurrió el sábado por la tarde, en un acto muy especial donde mi amiga Emma dio un paso importante en su vida de fe. Personas venidas de muy lejos, los ‘Jornaleros’, que no había conocido físicamente pero que me han apoyado a través del blog y de Facebook, que han rezado, que han sacrificado su tiempo en acordarse de mi… se acercaban y me saludaban con una tremenda alegría por poder abrazarnos. ¿Cómo no emocionarse ante el regalo que nos ha dado la vida para que ocurran estos encuentros?

Amigos: dejemos por un momento los móviles a un lado y mirémonos, toquémonos, abracémonos, besémonos. ¡Socialicemos de verdad!

Os mando un fuerte abrazo a todos. Yo confío. ¡¡¡VAMOOOSSS!!!

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21 replies »

  1. Qué alegría, Gabi. Con Pentecostés las puertas cerradas se abren y llega la “socialización” que supone salir a la calle -como aquellos 12 del comienzo que no se atrevían ni a respirar- y sin miedos, lanzarse a proclamar la buena noticia para todos. Besos, abrazos y cercanía añorados por muchos meses vuelven a ser algo normal en tu vida. Nos alegramos tanto…
    Y esa nueva faceta tuya, la del cajón, es también alegría y ritmo compartido con el coro y todos los que participan. Es la belleza de la música, un lenguaje que todos entienden aunque hablen distintas lenguas.
    Tu buena noticia nos llega hoy por medio del blog, aunque esperamos poder visitarte pronto y darte ese abrazo en vivo y en directo.
    Damos gracias a Dios por todo y acogemos al Espíritu unidos cada día.
    Vamooooossssssss!!!!!!! que ya queda poco. Abrazos miles.

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  2. Querido Gabi:
    ¡Qué regalo de día el sábado y qué alegría verte a tí y a Reme por la tarde! Tus palabras hacia mi hermana Emma fueron preciosas. Agradezco a Dios el compromiso de fe que ha adquirido y la oportunidad que hemos tenido de compartir ese momento con todos vosotros…¡¡y los que vendrán!!! ¡¡Yo confío!!! Vamossssss!!

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  3. Todavía me emociono hasta las trancas cuando recuerdo lo vivido el sábado. Solo un año antes, en otro Pentecostés especial, se nos interpelaba con un sencillo: No tengáis miedo. Supongo que hasta poco tiempo después no había conocido esa verdadera dimensión de miedo, la de perderte, perder al amigo, al hermano, al hijo, al marido, al padre, al compañero…
    Y sin embargo, solo un año después, creo que ya lo he entendido. Verte allí, de pie, extremadamente delgado pero mas tu que nunca, junto a Reme, emocionada pero sin estridencias, ha sido un verdadero regalo y una verdadera bendición.
    Gracias Gabi por enseñarnos tantas cosas, simplemente por estar con nosotros.
    Yo intentare hacerte caso en eso de ir repartiendo agua del pozo mientras pueda. 😚

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  4. Gracias Gabinpor todo lo que me transmites; graciasxpor estar con nosotros.
    Disfruté mucho el sábado por la tarde y sentí no poderos abrazaros porque te vi tan rodeado y tenía que subir a ver como iban los peques …pues os abracé con el pensamiento. Ver a Reme ¡ esa gran mujer! Y verte …solo pensé : “LOS HOMBRES Y LAS MUJERES DE DIOS SON INCONFUNDIBLES”.
    Y siiiii, los jornaleros te queremosssssss.
    ¡ VAMOS!!!

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    • Gracias Aurora. Para mí fue una experiencia única, sentir físicamente el mismo cariño que llevaba todo el año sintiendo espiritualmente por parte de todos vosotros.

      Y sí, Aurora, gracias siempre al Señor y a la Virgen por estar, por el regalo de cada día. Un beso! 😘

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  5. Ay querido Gabi, fuiste mi regalo especial el dia de la comunión de mi sobrina. No tengo palabras para decirte lo que me emocionó verte de repente sin esperarlo. Y sobre todo verte tan bien, tan sano, pudiendo abrazarte. Maravilloso. Además doy fé de que tocas la caja estupendamente. Tienes un ritmazo y quedó precioso. Muchas gracias por hacer mas bonito el dia de la comunión de tantos niños.
    un beso enorme y a tu querida Reme del alma.

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    • Regalo es poder veros, más aún sin prepararlo ni esperarlo 😊😊😊 La verdad es que el coro le pone mucho cariño sobre todo, rezamos cantando y ese es nuestro objetivo.

      Un beso para ti también, de parte de toda la familia. 😘😘😘

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  6. Querido Gaby,

    Fue la caña poder darte un beso y un abrazo, fue absolutamente emocionante, vaya regalo!!!!
    Espero que hayan sido el primero de muchos. Ojalá esos dolores desaparezcan pronto y que cada día te encuentres mejor, físicamente te encontré genial, vamos, hasta guapito eh? 😉 jajajaja.

    Por cierto, no se te da nada mal la caja y lo de cantar, sonabais muy bien, pensando en dejar la Ingeniería???? jajaja.

    Sigue así, no cambies nunca. VAMOSSSSSS!!!!!

    Un beso muy muy grande para tí y para los tuyos, especialmente para Reme.

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    • Jajajajjaja me quedo con el piropo que viniendo de ti es un regalo Amparo. El coro suena muy bien y la caja la verdad es que ha sido una afición espontánea, siempre he tenido buen oído pero todavía soy muy amateur y estoy aprendiendo de forma “autodidacta”. 😊😊😊

      Un besazo y gracias siempre por estar ahí. 😘😘😘

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  7. Querido Gabi, qué alegría me dio verte en el selfie que Inma inmediatamente compartió conmigo y qué pena me dio no haber estado ahí, me hubiera encantado verte y darte un buen abrazo aunque verdaderamente se te veía muy mejorado y sobre todo con tu sonrisa permanente. Cuántas gracias hay que dar a Dios.

    Es fantástico que empiecen a quedar atrás los malos ratos y la incertidumbre y de que te vayas encontrando cada vez mejor. Ojalá estés mejor de esos dolores de los que nos hablas.

    Tenemos un paseo pendiente, te queremos Gabi. Te mando un beso enorme y un beso muy fuerte también a Reme.

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